¿Qué es lo normal? ¿Quién y cuándo hizo la lista que lo detalla? ¿Es normal el psicólogo sin nombre? Porque él también tiene sus cosas...
¿Qué es lo normal? ¿Quién y cuándo hizo la lista que lo detalla? ¿Es normal el psicólogo sin nombre? Porque él también tiene sus cosas...
¿Flush era real? ¿Existió? Parece ser que sí y que, por alguna razón, la escritora supo de sus andanzas con los humanos que convivió, desde su nacimiento en el campo hasta su traslado a Londres. Su viaje a Italia y vuelta a la isla. Y, por fin su regreso a Florencia, la soleada, cálida, olorosa y tranquila ciudad en la que se sintió, hasta el final de sus días, verdaderamente libre y sin miedo de volver a ser raptado.
Con Elizabeth Barrett, soltera viviendo con su padre y hermanos, luego casada (Browning) y después madre, vivió Flush una larga vida no siempre tranquila. Hubo celos del novio, del bebé; hubo terror al ser secuestrado, sensación de abandono.
¿De verdad Virginia quería contarnos la vida de un perro o lo utilizó para crear una novela corta que sirviera como un trabajo liviano después y antes de otros trabajos más "importantes"?
Da igual. Lo importante es la narración y el "conocimiento" del comportamiento de un perro de raza, porque la raza era importante y de ella dependía el tipo de vida de los perros en aquella época. No existiría esta novela si Flush hubiera sido un simple perro callejero.
Es lógico que algunas cosas nos parezcan absurdas, al igual que cuando leemos una novela con gatos que "saben" cosas tales como los nombres de los muebles, de las ciudades y calles, de los sentimientos. Eso es ficción y es imaginación y queda muy bonito en una obra literaria. Esta experiencia previa, me ayudó a no hacerme preguntas.
Aunque se trata de una biografía de un perro en estilo novelado, no hay que dejar sin analizar los sucesos que narra Virginia Woolf sobre las clases sociales, el comportamiento de ricos y pobres, cómo estaba Londres en aquellos años en los que la picaresca y los delitos eran una forma de vida natural para sobrevivir en una inmensa ciudad. Y del carácter de ingleses e italianos, tan diferentes, tal vez por el sol o la comida o ambas. Está claro que utiliza a Flush, un perro cocker spaniel, para criticar a la sociedad inglesa de mediados del siglo XIX, durante la conocida época victoriana.
Recomiendo leer Flush: una biografía porque: es una novela corta, es entretenida, no hay grandes dramas, salvo los que Flush se crea en su cabecita perruna.
Si te gustan las comedias románticas ligeras en las que siempre sabemos el final (bien), aunque no los acontecimientos que llevan a ese buen término, Una herencia por Navidad estaría dentro de tu lista.
Cierto que te vas a hacer varias preguntas según avanzas en la lectura. Una de ellas será: ¿Por qué Jimena no se pone a buscar como una loca a su gata Dafne cuando no llega a casa por la noche y, al día siguiente, sigue sin aparecer? Están en un lugar nuevo, con peligros desconocidos para una gata acostumbrada a la ciudad. Pues nada, que a la humana le importan más sus problemas con Adrián Espinosa que su querida gata. Eso es lo que me hizo sentir.
Tranquilidad, te adelanto que a la gata Dafne no le ocurrirá nada malo: sabe buscarse la vida muy bien.
Básicamente tenemos a una mujer (Jimena) y un hombre (Adrián) que se conocen desde el instituto, pero como él se portó muy mal con ella, Jimena se fue despavorida del pueblo a la ciudad. Sí, así, sin más.
Tras diez años, vuelve cuando un abogado la llama para decirle que ha heredado la casa y el negocio de su tía abuela, Penélope, y que no podrá vender la propiedad sin antes pasar todo el mes de diciembre viviendo allí mientras "alguien" arregla los desperfectos causados por el uso y los años. Ella desconoce que quien se va a encargar de todo es el chico que le hizo tanto daño en el pasado...
Las situaciones y los personajes son agradables. No hay descripciones ni de aspecto de los humanos, ni de la gata, ni del pueblo, así que los puedes imaginar como mejor te apetezca o dejarte guiar por la portada. Al menos no hay ese tipo de descripciones de otras novelas románticas respecto a los guapísimos y buenorros que están los protagonistas.
Esta historia es para que veamos que, con la edad y la experiencia, algunas personas reconocen sus errores del pasado; aunque, para ser sincera, siento que conociendo Adrián a la tía abuela de Jimena, podría haberle pedido perdón hace tiempo...
Necesitaba una tapa nueva para cubrir las infusiones porque la que utilizo desde hace años está deteriorada. Normalmente, la silicona blanca se amarillea con el tiempo.
Busqué y encontré, pero tenía que comprar un paquete de 6 y no me interesaba tener 5 guardadas sin darles uso.
La tapa es libre de BPA. Es apta para microondas, aunque yo nunca la utilizo en este pequeño electrodoméstico. Mantiene el calor, siempre y cuando cubra el vaso, claro. Me costó 5€.
Esta es la primera que compré hace ya ni se sabe cuántos años, lo compartí en 2020 pero ya tenía sus años. tapa con gato .
Sin ninguna duda, recomiendo leer Los gatos de Shinjuku, no importa si no te gustan los gatos. Si por ese motivo decides no leer esta novela, perderás la oportunidad de conocer una historia llena de emociones, con un final impredecible, pero, al mismo tiempo, perfecto, un final que cierra la vida de las dos personas que llenaron cada página.
He leído muchas novelas de autores japoneses y he de reconocer que no todas me han resultado, no sé cómo decirlo, cercanas, entendibles. A veces pienso que es la traducción, otras que, simplemente, la mentalidad europea no es capaz de captar la esencia de estos escritores. Luego, leo Los gatos de Shinjuku y descubro que sí, que se puede empatizar con una historia, unos personajes, sus vivencias, aunque no se parezcan a las nuestras, aunque la forma de comportarse es diferente, tal vez más sumisa, más callada, más introspectiva.
Hay muchos gatos en Los gatos de Shinjuku y quieres que todos estén bien, es lo que nos trasmite tanto Yume como Yama.
Yama: "Nos esperaban (los gatos). En el haz de la linterna, sus pupilas lanzaban destellos fugaces, alternativamente topacio y aguamarina, cobre incandescente y pequeños fuegos de barcos de pesca."
Los atigrados rojos: Mametaro, Daijiro y Hanayo.
Los atigrados con rayas negras y marrones: Presidente y Director.
Los bicolores: Toto, Koko y Shota.
Los blancos: Reina y Calzoncillo.
Los careyes: Jefa y Ruko.
La atigrada gris: Muku.
La tricoloror: Eri
Los dos negros: Pop y Bachi.
Y hay más, los que han convivido con Yama y Yume.
Pero las cosas no siempre se perfilan como las queremos, especialmente cuando no depende de nosotros directamente.
Igual tendrían que haber luchado por los gatos. Quizás no tuvieron tiempo o energía o les pilló de improvisto. ¿Qué habrá sido de los gatos del hotel de Shinjuku? Todos quisiéramos pensar que estarán bien en otro lugar, tal vez mejor.
Yama es el narrador y lo hace de tal forma, que te sientes a su lado, acompañando cada escena que cuenta y vive.
Divide su "autobiografía ficticia" en dos partes. La primera, alrededor de los años noventa. La segunda, la que se podría encuadrar en la actualidad, unos quince años después de los hechos. Se notan los cambios por las decisiones que tomó y de las que no se arrepiente. Se nota esa evolución de joven perdido y asustado a adulto centrado y tranquilo.
No es una novela romántica al uso; de hecho, yo no la calificaría como tal ya que el cariño entre Yama y Yume se nota desde el principio que tendrá un fin antes de lo que ellos mismos creen.
Tanto Yama como Yume tienen algo (él físico; ella físico y vivencial) que les hace parecer, en cierta forma, felinos. No te contaré qué; espero que te des cuenta cuando llegues a la última página o antes.
Hay muchos más detalles interesantes que podría comentar de esta novela, profundizar en el comportamiento humano, tanto de los asiduos a la taberna como de los compañeros de trabajo de Yama, sus superiores, etc., pero ya he dicho en muchas ocasiones que no hago crítica literaria y que me limito a escribir lo que me hacen sentir las novelas o centrarme en algo especial y que, por lo que escribo, se nota si me ha gustado o solo me ha permitido pasar unas horas entretenida.
Los gatos de Shijuku me ha emocionado y sé que volveré a leerla.
Con lo bonita que es la ilustración, hubiera estado mucho mejor que ocupara entera la portada.
Esta postal ha sido mi marcapáginas. La dejaré dentro. Espero que la próxima persona que vaya a la Biblioteca Pública de Jovellanos, en Gijón (Asturias) a buscar esta novela, lo utilice y también lo dejé para el siguiente y el siguiente...
A Durian Sukegawa se le conoce por una novela anterior (Dorayaki) de la que hicieron una película titulada Una pastelería en Tokio. No ha sido mi caso. Ahora tendré que leer Dorayaki y buscar el film. Solo espero encontrar en ella la misma sensibilidad que en Los gatos de Shinjuku.
Hoy comparto las sinopsis comerciales de 2 novelas de Eva Llorente recién publicadas:
Crimen con azúcar (8 de febrero) y La huella del gato (14 de febrero) que se encuadran en el tan leído actualmente 'cozy mystery'. Por supuesto, en ambas hay gatos.
Crimen con azúcar (251 páginas)
Sinopsis comercial:
La huella del gato (360 páginas) (hoy, domingo, 15 de febrero, lo puedes comprar en Amazon para Kindle ¡gratis! Supongo que como oferta de lanzamiento, por lo que solo será durante uno o dos días. ¡No te lo pierdas!)
Sinopsis comercial:
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Tengo curiosidad por leerlas, pero tendré que esperar a terminar otras novedades que ya tengo entre manos porque este 2026 (y finales de 2025) ha empezado fuerte con publicaciones de libros gatunos. Como dije hace unas semanas, este año voy a compartir sinopsis comerciales que se editen entre enero y diciembre. Además de las novelas de Eva Llorente, ya tengo otras 2 que verán las estanterías a finales de febrero y principios de marzo.
Los gatos: Cronos (tuxedo), Uranos (singapura), Ares (abisinio), Afrodita (persa blanca), Selene (negra), Zeus (maine coon) y Hermes (siamés), son gatos fantásticos que hablan y saben de cartas astrales. Regentan una 'food truck' que aparece cuando menos te lo esperas para ayudarte a descubrirte, aceptarte y avanzar en la vida por un nuevo camino.
Es Navidad. No hay luna llena, pero es una época especial y los gatos astrólogos deciden trabajar un poco estos días de celebración. Saben que son momentos familiares y que, prácticamente en todas las familias hay algún que otro problema, malentendido, palabras no dichas, emociones no expresadas, ...
Selene: "El mundo está lleno de gente que cree conocerse, pero que, en cuanto escarba en su interior, se siente perdida."
En Un regalo en El Café de la Luna Llena, las protagonistas son mujeres.
Junko tuvo un perro cuando era niña. Ahora, Ayu, su hija de 7 años, también pide que un perro la acompañe. Junko acepta porque considera que no cuidó del suyo como se merecía y ve esta situación como una segunda oportunidad. Ayu también ayudará a que Junko se reconcilie con una persona muy cercana de la que huyó. El hermano de Yunko y su novia aparecen al final y resulta que son 2 personajes de la primera entrega El Café de la Luna Llena.
Satomi trabaja incansablemente como responsable de eventos en una agencia publicitaria. Después de 7 años, su novio le pedirá formalizar la relación. Deberá elegir entre trabajo y formar una familia. ¿Podrá compatibilizar las dos?
Koyuki, la asistente de Satomi, libra sus propias batallas. Necesita reconciliarse con su niña interior y avanzar en la vida que se quedó anclada al día en que su padre falleció.
La niña Ayu tiene bastante protagonismo en esta novela. Ella no ve nada extraño en la forma de los camareros (gatos humanizados) y le entusiasma que le ofrezcan bebidas y comida encantadora, desconocida y deliciosa. Por su edad, es lógico que viva sin las complicaciones de su madre y su tía. Es auténtica y sencilla, como los gatos.
Todas las historias hablan de acontecimientos ocurridos en el pasado y la búsqueda de una reconciliación con otros o con ellas mismas.
Con Un regalo de El Café Luna Llena me sucedió lo mismo que con El Café de la Luna Llena, que no me emocionó, que me perdía en la lectura cuando los gatos mágicos comenzaban a hablar de cartas astrales y todo ese mundo suyo.
Sé que se ha puesto de moda este tipo de literatura japonesa, pero no toda realmente nos comunica algo. En mi opinión, juega un papel importante la forma de narrar de los autores, no las historias que cuentan. Digo esto porque hay otras novelas de similar estructura que sí me han gustado.
Si quieres conocer la primera parte (se pueden leer sin orden, aunque en la segunda aparecen dos personajes de la primera, no se pierde el hilo), la comento en esta estrada del blog de gata Rasel: El Café de la Luna Llena
No soy de hacer listas el 1 de enero de cada año, básicamente porque ni yo ni la mayoría de los humanos los consiguen ni siguen... más allá de febrero.
¿Has visto alguna vez a un gato planear su vida? Es algo que deberíamos aprender de ellos y de los animales en general. Todos sabemos lo que tenemos que hacer, por obligación y por diversión. Lo único que sí deberíamos tener en cuenta es la distribución del tiempo para que exista un equilibrio que mejore nuestra salud física y mental.
Con esta intención he comprado Tigre ratón fresa y Solo la fresa, de Yuki Zenda.
No fue intencionado, no los busqué, simplemente aparecieron en mi pantalla el 7 de enero y, como no había tenido regalos de Reyes Magos (pasaron de largo), decidí que sería un buen presente, no solo para leer, sino también para escribir (a mano) las reflexiones a las que me lleven.
Al final de esta entrada, dejo las sinopsis comerciales por si pudieran ser de tu interés.
=^.^=
Como últimamente estoy utilizando pegatinas y recortes para alegrar la libreta en la que anoto las cosas diarias que tengo hacer y las hechas, recordé que tenía estas preciosas pegatinas de motivos japoneses
y que esperaban en una caja la oportunidad de ser bien y apropiadamente utilizadas. Pues les ha llegado el turno de vivir entre palabras. Y los mini bolígrafos, ¿qué me dices de los pequeños bolígrafos que escriben a 4 colores con esas preciosas cabecitas muy de estilo japonés?
Y estos son los gatos japoneses de cerca.
Sinopsis comercial de Tigre ratón fresa, 60 cuentos zen para una vida más calmada, consciente y feliz.
A menudo vivimos por inercia, pasamos nuestros días consumidos por el estrés y las preocupaciones. En este mundo que se mueve a velocidad vertiginosa, “Tigre Ratón Fresa” es el remanso de paz que necesitas para lograr una conexión más profunda contigo y vivir una vida más plena.
Esta colección de 60 clásicos zen budistas contiene la sabiduría milenaria del zen y te servirá de guía para vivir de forma más consciente, reducir el estrés y encontrar tu camino hacia la paz interior y la felicidad. Los cuentos tocan temas atemporales como la gratitud, el amor propio o la búsqueda de la felicidad y han sido seleccionados cuidadosamente para ofrecerte nuevos impulsos en tu relación contigo y con los demás.
Cada uno de los cuentos cortos representa un puente entre las enseñanzas milenarias del budismo zen y los problemas de la vida moderna. En un mundo desafiante que se mueve a velocidad vertiginosa, conceptos como la atención, la conciencia plena o el mindfulness están a la orden del día. En mitad del estrés cotidiano, estas historias son un oasis de reflexión e inspiración, que te invita a presionar el botón de pausa y te ayuda a redirigir tus pensamientos de forma positiva.
No importa si eres principiante y no tienes conocimientos previos sobre la filosofía zen budista. Lo único que necesitas es el deseo de cambiar tu vida de forma positiva y duradera. Estas historias te animan a reflexionar sobre los diferentes aspectos de la vida para encontrar tus propias respuestas y significados. Además, para inspirarte en tus primeros pasos a través de este camino y acercarte los principios del zen, se han añadido enseñanzas a muchas de estas historias.
Este viaje hacia la autorreflexión, el autoconocimiento y la atención plena requiere tiempo. Por eso, es recomendable que vayas día a día, historia por historia y te tomes tiempo para pensar en qué tiene que decirte a ti cada cuento. Mira “hacia dentro”.
Prepárate para vivir mejor, dile adiós al estrés y abre tu mente a la sabiduría milenaria que te ayudará a disfrutar el aquí y el ahora. Está en tus manos sentar las bases de una vida con más paz interior, menos sufrimiento y más felicidad.
El cambio empieza por ti.
Sinopsis comercial de Solo la fresa, 60 miniprácticas inspiradas en el zen para una vida más serena y plena: un par de minutos para días con más equilibrio.
Las prácticas han sido seleccionadas porque están al alcance de todo el mundo y son fáciles de integrar en tu rutina diaria.
No tienes que raparte la cabeza ni dejarlo todo para irte a un templo remoto. Se trata de entretejer sabiduría zen en tu vida cotidiana, tal como es ahora mismo.
Cada práctica solo toma un par de minutos y se vive en cualquier lugar.
A veces, el cambio más profundo comienza con gestos pequeños pero conscientes.
Este libro no trata de grandes teorías anticuadas ni de dogmas elevados. Lo verdaderamente transformador no es el pensamiento, sino la acción.
Solo la Fresa es una puerta para aprender e incorporar la perspectiva zen en tu jornada de trabajo, en casa o mientras haces los quehaceres, en medio del ajetreo diario.
Fijarte en dónde has dejado tus zapatos al quitártelos, lanzar piedrecitas en una lata, cambiar de mano para cepillarte los dientes… Acciones pequeñas con un gran significado que pueden iniciar grandes cambios en tu perspectiva del día a día.
Cada capítulo te ofrece un pequeño impulso práctico inspirado en la sabiduría del zen. Embárcate en un viaje que te lleva paso a paso a través de temas como:
Cada minipráctica es independiente y puedes explorar el concepto que la acompaña al ritmo que desees. Puedes probar un par durante unos días, unas semanas o unos meses.
No hace falta que las hagas todas a la vez. Tampoco hay una forma correcta de hacerlas. No importa si eres principiante o no tienes conocimientos previos. Lo único que necesitas es disposición para probar y experimentar.
Quédate con esas prácticas que resuenan contigo. Si alguna no te dice nada, déjala ir sin culpa y pasa a la siguiente.
Estas prácticas inspiradas en el zen me han servido a mí, y pueden servirte a ti, para transitar las etapas difíciles con más calma. No borran mágicamente lo complicado, pero sí te ofrecen pequeñas anclas para llevarlo con más serenidad.
Cada pequeña acción, saboreada con atención, puede abrir la puerta a una vida más rica y plena, como al probar de verdad una fresa.
El siguiente paso no necesita ser grande. Solo necesita ser dado.
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Cada libro contiene 60 apartados. Comenzaré con Tigre, ratón fresa leyendo 2 al día, por la mañana y por la noche, y reflexionaré escribiendo en una libreta, de ahí las pegatinas. Lo mismo con Solo la fresa que también está dividido en 60 miniprácticas.
Ya he visto que en Tigre, ratón, fresa hay algunas historias felinas y, por supuesto, las compartiré en el blog de gata Rassel.
Ayer encontré estas pegatinas en una tienda de material de oficina. Pensé que tendrían más opciones, aunque fueran sin gatos; sin embargo, no ofrecían gran cosa ya que, la mayoría de las pegatinas eran etiquetas blancas para imprimir direcciones u otros datos a través de impresora. Sea como fuere, me siento afortunada de haber encontrado estas que, por cierto, era la única que quedaba.
Los sofás, alfombra y cojines tienen tacto tela.
Los gatos están dibujados, pero luego, otro idéntico, está superpuesto sobre una base transparente.
Son muy bonitas y harán que un marcapáginas luzca muy original.